VÁSQUEZ, Belin
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura de la UNERMB
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centes a su observancia dentro del orden instituido, al silenciamiento de los
cuerpos, al sometimiento de las subjetividades y a la invisibilización de los
saberes sociales; conjuntamente con ello, el saber cientíco quedó jado en
sus relaciones constitutivas con estas dominaciones y opresiones.
Si el pensamiento de Freire ilustra el temario de este “I Ciclo de Confe-
rencias sobre Pedagogía Crítica Latinoamericana”, es porque estamos obli-
gados a revertir estas dominaciones y alienaciones hacia la materialización
de la praxis transformadora. Es lo que propone la pedagogía liberadora de
Freire (1988;2006), cuando destaca que siendo la educación una práctica
eminentemente política, histórica y cultural, es posible aprender el desafío
de las diferentes formas de “leer el mundo de los oprimidos y opresores”.
Asumir esta politicidad, que es también ideológica, amerita entender como
problema fundamental de las prácticas pedagógicas el antagonismo entre
una educación domesticadora-bancaria y otra dialógica-liberadora, además
de problematizar sobre los contenidos, en el sentido de entender ¿a favor de
quién se conoce?, ¿a favor de qué se conoce?
La puesta en común de estas reexiones freireanas, también implica en-
tender que, por razón del compromiso liberador y humano con la construc-
ción de la nueva sociedad, es tarea fundamental de las prácticas educativas la
conquista del poder “para todos”. Este propósito lo prioriza en la necesidad
de valorar los lenguajes y los conocimientos populares, destacando como
problema epistemológico y social a resolver:
Hay que conocer cómo el pueblo conoce, hay que saber cómo
el pueblo sabe. Hay que saber cómo el pueblo siente, cómo
el pueblo piensa, cómo el pueblo habla. El lenguaje popular
tiene una sintaxis, una estructura de pensamiento, una semán-
tica, una signicación de los signicados que no puede ser, no
es igual a la nuestra, de universitarios (Freire, 1988:7).
Persuadido de estos desafíos, Peter McLaren profesor de educación en
Canadá y uno de los primeros exponentes de la pedagogía crítica, en La
vida en las escuelas (1998) planteaba que mientras los oprimidos históricos
no lograran “descubrirse críticamente”, continuaban silenciados, negados,
excluidos, no vistos, inexistentes. Al colocar el énfasis en esta deuda históri-
ca, argumentaba la naturaleza revolucionaria de la pedagogía crítica, pues