
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura
Año 5 N° 10/ Julio-Diciembre 2017 / ISSN: 2343-6271
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que en ese espacio – contexto seleccionado, como campo de trabajo, se encuen-
tran los insumos/datos que nos permitirán acceder a los signicados que se as-
pira debelar, lo que requerimos es conocer, construir y aprehender la diversidad
de técnicas, herramientas e instrumentos. Aunque, estamos conscientes que:
El etnógrafo cuidadoso tendrá en cuenta que todos los tipos de
datos presentan problemas, todos son producidos socialmente, y
ninguno puede ser tratado de forma neutral como no problemá-
tico, o como si fuera una representación transparente de la “reali-
dad”. (Hammersley y Atkinson, en Díaz de Rada, 2007: 11)
Por lo que es claro que la implementación de técnicas, instrumentos y herra-
mientas es también un proceso de producción creativa, en el cual se “cultivan y con-
feccionan datos”, es decir, se encuentran las características de la fase de productores.
Un puerto para llegar, no para permanecer…
Considerando las relaciones entre investigados – investigador, como una
dinámica de construcción comunicativa en la cual se produce un espacio de
encuentro simétrico (en condiciones de igualdad) para acceder a una versión
de los signicados, podemos concluir que el proceso de construcción de los
instrumentos es una alegoría a lo que interpretamos de los planteamientos
que realiza Quintero Weir (2005) sobre el signicado que hablar tiene para el
pueblo añu. Este autor, desde una perspectiva antropolingüística, señala que
el pueblo añu ha desarrollado un principio cultural que denomina cortar/
compartir el cual se reeja en diferentes ámbitos de la vida social del grupo
(construcción de viviendas, relaciones de parentesco, conformación de las co-
munidades, conguración del espacio, actividades económicas, entre otras)
que expresan su forma de hacer el mundo. De allí que hablar sea cortar/
compartir lengua, es decir, hacer el mundo, de manera colectiva desde una
cosmovivencia especíca, en el intercambio del discurso. Esta interpretación
nos parece excepcional para explicar, y llenar de signicado, la armación de
que en las investigaciones antroposociales la efectividad de las técnicas es di-
rectamente proporcional a la capacidad del investigador para lograr sintonía
con el contexto socio-simbólico del grupo y del actor clave con el cual com-
parte, de allí que es la creatividad del investigador para interactuar con los
actores clave y el mundo en estudio lo que determina potencial heurístico de
la etnografía, vale decir, lo que permite a la etnografía ser un método efectivo
para resolver los problemas que el investigador se plantea.