Perspectivas: Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura
Año 6 N° 11 / Enero-Junio 2018, pp. 183-193
Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt
ISSN: 2343-6271
* Docente titular de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt, adscrita al de-
partamento de Ciencias Sociales. Participante en el Programa de Estímulo a la Investigación e
Innovación (PEII).
Recibido: 20/07/2017
Aceptado: 13/10/2017
Pedagogía crítica: un abordaje epistemico-
emancipador en la construccion social del
conocimiento
Yelitza CASANOVA RÍOS*
Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt
ycasanovar24@gmail.com
Resumen
La educación como proceso socio-cultural en la formación del ser en este siglo XXI, abre paso
a una nueva episteme que contempla la realidad desde una perspectiva integral en todos los
órdenes: Socio-cultural, político, económico y ecológico. En este sentido este artículo se dirige
a animar la reexión sobre la pedagogía crítica, desde un abordaje epistémico- emancipador
que recrea la construcción social del conocimiento; como forma de responder a las necesidades
de nuestras sociedades que buscan con mayor fuerza caminos de liberación socio-políticos,
económicos y culturales en el ámbito educativo a objeto de contribuir a recrear la concepción
de un movimiento educativo dirigido a una praxis en acción reexiva, que rescata al sujeto
con una conciencia social; en tanto su papel protagónico transformador de su propia realidad.
Palabras clave: Pedagogía crítica, Construcción social, Proceso critico-reexivo, Sujeto
histórico, Práctica pedagógica.
Critical pedagogy: an epistemic-emancipatory approach in the social
construction of knowledge
Abstract
Education as a socio-cultural process in the formation of being in this 21st century, opens the way
to a new episteme that contemplates reality from an integral perspective in all the orders: Socio-
cultural, political, economic and ecological. In this sense, this article aims to encourage reection
on critical pedagogy, from an epistemic-emancipatory approach that recreates the social construc-
tion of knowledge; as a way of responding to the needs of our societies that seek with greater force
socio-political, economic and cultural liberation paths in the educational eld in order to contribu-
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te to recreate the conception of an educational movement directed to a praxis in reective action,
which rescues the subject with a social conscience; as its leading role transforming its own reality.
Key words: Critical pedagogy, Social construction, Critical-reexive process, Historical
subject, Pedagogical practice.
A modo de introducción
La educación como proceso socio- cultural complejo, vislumbra de ma-
nera progresiva a lo largo de la vida, conciencia de nuestra situación en el
mundo; caracterizada por una construcción continua de conocimientos, ap-
titudes y de su facultad de juicio y acción; lo que permite al sujeto pensante
tomar conciencia de sí mismo, su entorno y desempeñar su rol en el mundo
que le toca vivir. Un mundo que en este siglo XXI exige al proceso educativo
enfrentar rasgos propios del paradigma de la complejidad con la presencia
de lo tecnoglobalizado; el sentido de lo múltiple, lo diverso, lo complejo, lo
multicultural, lo multiétnico y la incertidumbre.
Este siglo XXI, abre paso a un nuevo paradigma; un nuevo modo de mi-
rar y comprender el mundo que contempla la realidad desde una perspectiva
integral en todos los órdenes: Político, social, cultural, económico, ecológico
y educativo, situación está que nos conduce a repensar el proceso enseñan-
za-aprendizaje desde referentes epistemológicos que superen la ordenación
disciplinar prevaleciente en el transcurrir histórico del pensamiento educa-
tivo latinoamericano propio de la modernidad, impregnados de una visión
reduccionista positivista que estudia la realidad absoluta con predominio de
lo objetivo y comprobatorio, sin considerar los saberes generados en la propia
cotidianidad desde lo intersubjetivo.
Este nuevo modo de comprender el mundo, tiene como génesis la diná-
mica de cambio que exige nuevas lecturas y reexiones desde el hacer educa-
tivo pedagógico con una ruta crítica que considere el incansable interés por
innovar, transformar, crear, progresar y mejorar nuestra condición humana
desarrollando un pensamiento crítico, que conduzca a los sujetos a enfrentar
la incertidumbre de nuestro tiempo, que sean libres y que sepan orientar sus
vidas de acuerdo con lo que descubren que es valioso ( López, 2003). De allí
que las nuevas realidades culturales deben dar cuenta de un nuevo proceso
civilizatorio que asuma una postura de cambio en el rol social de las personas;
a la luz de las propias complejidades y particularidades vividas por cada país,
territorios o localidades a partir de sus propias prácticas sociales cotidianas.
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Considerando la acepción más genuina de la educación, traduce que no
es otra cosa que el trabajo que cada persona desarrolla desde una inuencia
exterior o interna, que ayuda directa o indirectamente a otros, bajo las inte-
rrelaciones del medio social o natural en que se vive. En cuyo caso toda su
posibilidad de perfección es susceptible a las exigencias de la vida y de nuestro
propio destino, por esa razón; debe ser considerada como un proceso social,
continuo, dinámico e intersubjetivo, mediante el cual hombres y mujeres to-
mando como base su potencial creativo, la cosmovisión del mundo y el pleno
ejercicio de su personalidad, participan en forma consciente, solidaria y pro-
tagónica hacia la transformación social (Casanova, 2010).
Ahora bien, en función de lo descrito existe una relación estrecha entre edu-
cación y la pedagogía, debido a que la pedagogía tiene como objeto de estudio a
la educación, en tanto que como ciencia se centra en la acción dirigida, orienta-
dora y reexiva sobre la acción educativa sustentada en postulados, nes y teorías
que emergen de la relación intersubjetiva de los sujetos y de estos con la natura-
leza y la sociedad, signados por la co-construcción de múltiples conocimientos
que dan cuenta del dinamismo social vivenciado en su contexto natural en el que
están presentes: Hábitos, creencias, costumbres, motivaciones y percepciones.
Se debe tener presente que la pedagogía desde el pensamiento educativo
latinoamericano con su principal representante Paulo Friere; requiere de una
liberación del pensamiento para construir conocimientos a través de una pra-
xis en acción reexiva que hace recrear el carácter histórico, indeterminado,
indenido y no acabado del conocimiento; (Friere, 1997).
Para implementar una praxis de acción reexiva, se hace necesario una episte-
mología que reconozca los límites de la elementalidad, la importancia de la tem-
poralidad, la Multidimensionalidad y lo transdisciplinario con un movimiento
pedagógico critico que resignique la práctica pedagógica con los siguientes
elementos: El saber popular, la relación teoría-practica, la construcción colec-
tiva del conocimiento, el dialogo como actividad intersubjetiva y la posición de
hombres y mujeres como sujetos de cambio en los procesos de transformación
social reconociendo su mismidad y la participación de los otros.
Se trata entonces, de la pedagogía critica que vitaliza a hombres y mujeres
como sujetos activos dentro de sus comunidades, con conciencia crítica capaz
de reconocerse su papel protagónico en el mundo para transformarlo, pues
no es posible transformar al mundo pretendiendo establecer relaciones de
poder entre opresores y oprimidos; La pedagogía critica es esperanzadora en
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tanto brinda la posibilidad de construcción de un mundo nuevo, luego de re-
conocerlo dentro de cada contexto y con respecto a las tradiciones culturales.
Debido a que propicia una práctica de signicaciones cargada de subjetivida-
des, historias y luchas vividas por las gentes.
Esta práctica de signicaciones, se traduce en un acto de recreación o expe-
riencia existencial, mediante la cual se genera la reexión sobre sí mismo y sobre
el mundo en colaboración de dos o más participantes que usan el potencial
signicado de un lenguaje común para mediar el establecimiento y el logro de
sus metas en la acción social con la ayuda de la argumentación, la discusión y
el debate. La crítica es la consecuencia de una resignicación del concepto de
desarrollo y modernidad, en la cual el pedagogo se sitúa para estructurar su teo-
ría y práctica pedagógica, desde esta perspectiva, el docente ha de entenderse
acorde con su compromiso social- horizontal del acto educativo.
Todo ello contribuye signicativamente al desarrollo ético de los sujetos,
en el sentido que se requiere de la crítica con una ejercitación vivencial sobre
la necesidad del intercambio y colaboración con otros; una forma de tomar
decisiones que considere la pluralidad, el reconocimiento, la valoración y el
respeto por la diferencia. Esto es, la formación de sujetos conscientes, no solo
con un profundo desarrollo de su capacidad crítica, sino también proactivos
y propositivos frente a las problemáticas sociales como por ejemplo: La vio-
lencia social, la desigualdad, la pobreza, el empobrecimiento y el predominio
de la lógica mercantilista que considera al conocimiento como mercancía.
En este sentido, se desmitica el funcionamiento habitual de la concep-
ción epistémica para la producción de conocimientos desde un régimen de
pensamiento colonial; donde las relaciones intersubjetivas se articulan en-
tre sí a través del mercado capitalista mundial , que emergió en un contexto
socio-histórico en particular en el descubrimiento y conquista de las améri-
cas, trayendo como consecuencia la generación de pensamientos desde un no
lugar, desde un sujeto deshitorizado y descorporalizado, imposibilitado para
actuar con libertad y posicionamiento crítico para recrear su propia cultura.
Frente a estos planteamientos, la solución viene dada por una pedagogía cri-
tica donde a través de la liberación de hombres y mujeres con conciencia social,
se pueda formar un nuevo sujeto histórico con capacidad para vivir en comu-
nidad, con valores culturales como: La equidad, tolerancia, convivencia, paz,
libertad, solidaridad y la responsabilidad social en defensa de la humanidad, con
una racionalidad que le permita comprender críticamente nuestra realidad, me-
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diante la cual buscamos perfeccionar lo que somos y mejorar nuestro entorno,
con el n de asegurar nuestro espacio vital con una mejor calidad de existencia.
Atendiendo a las consideraciones señaladas, devela que la educación no se
debe concebir como un ámbito cultural de carácter neutral, más bien todo lo
contrario, esta permeada por valores, cosmovisiones e ideas que son construi-
das socialmente; cuya intencionalidad subyace en una construcción contrahe-
gemónica del discurso neoliberal desde un proceso de reexión y acción. Ello
posibilita el rescate de la dimensión subjetiva y el reconocimiento de los otros
que se constituyen como seres históricos, que gracias a su participación social
en el mundo que les rodea; desarrollan un escenario descolonizador para la
educación tomando en cuenta la realidad y cotidianidad del que aprende.
1. Pedagogía crítica: Movimiento pedagógico educativo en y
para la acción
La pedagogía crítica, como movimiento educativo, dirigido al abordaje
emancipador en la formación de sujetos sociales, facilita el hecho de resolver
los problemas relacionados con la práctica pedagógica, haciendo uso de la
investigación, la crítica y la dialógica en la que hombres y mujeres construyan
su propia cultura y sean los transformadores de su realidad socio-histórica.
Lo que signica que debemos entender la praxis como el obrar y el hacer
humano dentro del plan de vida de las personas, en un sentido ético cultural,
con una dimensión valorativa que propicie procesos autoreexivos para que
asuman la conducción de sus propias vidas responsablemente.
En ese proceso de abordaje emancipador de la formación de los sujetos en
y para la acción, la pedagogía critica asume a la pedagogía como una ciencia
social, histórica dentro de un proceso permanente en que se encuentran ins-
critos los hombres que se saben inconclusos; que tienen su punto de partida,
su sujeto y su objetivo (Freire, 2008); En el entendido de ejercerse desde una
acción social problematizadora – transformadora; esto es una reexión sobre la
educación, donde se establece lo empírico( practica) y la reexión ( teoría).Lo
que implica una metodología liberadora, dialógica que desoculta la realidad,
fundamentada en los principios de: Proactividad, dialogo y espíritu crítico.
Este abordaje emancipatorio critico-social, impulsa el accionar del sujeto
que aprende y los otros actores sociales a través del empleo de métodos como:
La investigación-acción, la sistematización y la dialéctica desde el punto de vista
epistémico interdisciplinario que articula la historicidad de los procesos educa-
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tivos con la realidad en la que conviven los sujetos; articulación esta que guie
a los sujetos al disfrute de su libertad, poniendo n a la discriminación social,
religiosa, política, económica y educativa de la modernidad, asentando así las
bases para una educación popular y democrática al servicio de los grandes idea-
les colectivos, que hacen una sociedad más justa y equitativa para el buen vivir.
Volviendo la mirada a lo señalado, la pedagogía critica comparte con la edu-
cación popular una apuesta ética y política (Ortega, 2009), ello traduce una éti-
ca sustentada en una concepción teleológica de reconocimiento, apropiación
creativa y democracia de las personas para la construcción de conocimientos y
socialización de saberes culturales desde sus diferencias de género, clase de etnia
a partir de sus propias prácticas sociales; esto es un camino para una cons-
trucción social llevada a cabo desde el cuestionamiento, la crítica y la reexión
en un escenario natural de intercambio comunicativo en forma protagónica.
2. Educación crítica: Un camino para rescatar al sujeto en tanto
transformador de su propia realidad
La educación critica promueve un proceso de formación personal-social
de carácter ético, político y socializador que propicia la construcción de co-
nocimientos a través de subjetividades vivenciadas en los procesos de gesta-
ción de intenciones conscientes de acción transformadora de la realidad, con
la nalidad de promover en los sujetos el desarrollo de la autonomía, la parti-
cipación, el reconocimiento y el respeto por la alteridad dentro de ambientes
colectivos que exhiben una combinación de saberes en contexto que privile-
gia la voz de los otros con primacía de lo social e intersubjetivo.
En el escenario educativo, desde un posicionamiento crítico enaltece la par-
ticipación activa y protagónica del sujeto para que este a partir de su autocono-
cimiento y aceptación de los otros, resignique su actuación en una posición
ética que enfrente acciones concretas individuales a través del uso de la relación
dialéctica entre el pensamiento y la acción ; para que se reconstruya permanen-
temente los procesos históricos que se dan en situaciones sociales reales en un
escenario de cooperación mutua y entendimiento humano con una visión es-
peranzadora de un mundo nuevo liberado de todo proceso de dominación que
patentiza dogmatismos y fanatismos que detienen el avance de la humanidad.
Lo expresado anteriormente, enfatiza el hecho de que para poder rescatar el
sujeto en tanto su papel protagónico transformador de su propia realidad, se hace
necesario liberar a los hombres y mujeres de una ideología neoliberal que señala
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el discurso de la historia como pasado humano, aniquilando al sujeto para que no
participe activamente en su propio destino. No obstante la educación crítica está
dirigida a renovar el humanismo, que debe darse del recuerdo de nuestro pasado,
del inmenso legado que nos hace de acá latinoamericanos con características pro-
pias de nuestro continente con sus procesos identitarios y culturales.
En consecuencia, el proceso de rescate de ese sujeto histórico; lo hace
partícipe de su propio proceso de transformación con un entramado cultu-
ral que lo conduzca a pensar, debatir, reexionar y tomar decisiones sobre
formas de conocimiento que lo sitúen históricamente a la luz de sus propias
prácticas sociales, solo así se reconoce como sujeto de cambio potencialmen-
te preparado para problematizar su propia realidad desde lo pluriversal.
3. Pedagogía crítica: Elementos teóricos para abordar la cons-
trucción colectiva de saberes culturales
La educación contribuye al desarrollo de la participación equitativa y res-
ponsable en la globalización cultural, con una visión del mundo, constituido
por un conjunto dinámico, integrado de saberes; que ayuda a legitimar la
diversidad cultural e ideológica. En virtud de ello se debe exhibir una práctica
pedagógica que cambie sus orientaciones teóricas y didácticas inspiradas en
un monismo metodológico que privilegia el mecanicismo y el parcelamiento
disciplinar, por otra que incluya una pluralidad metodológica con elementos
como: La hermenéutica crítica, la etnografía, la investigación-acción; En un
escenario de la política de la voz de los otros, que ha de ofrecer la primacía de
lo social a partir del escuchar y hablar con nuestros semejantes.
Sobre la base de lo expresado, resulta interesante destacar que se hace ne-
cesario implementar dentro la construcción colectiva de saberes una serie de
elementos que se constituyen en una nueva manera de aprender en un hacer
permanente que considere el valor de la sensibilidad humana, los derechos
sociales, los principios democráticos, desde visiones multidimensionadas que
posibiliten el cambio en el rol del sujeto que aprende, a la luz de sus propias
experiencias, vividas en un mundo de realidades posibles, con la responsabili-
dad que tiene para acometer el presente y la futura evolución de su contexto
social. Ahora bien a continuación se destaca esos elementos para la construc-
ción colectiva de saberes (Mejía, 2012) siendo los siguientes:
Cultura: Donde la cosmovisión del mundo es auspiciada por la transdis-
ciplinariedad; con el compromiso de preparar a los profesores para que
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estos formen a los estudiantes no sólo como profesionales en una deter-
minada rama del saber; sino de considerar seriamente la necesidad de for-
marlos para el cambio y progreso de la sociedad en la cual les toca actuar.
Mentalidad: En donde en la relación educativa, se comparte experien-
cias de la vida, haciendo uso de la memoria, argumentación y capacidad
interactiva para fortalecer el pensamiento crítico y poder enfrentar el
mundo con nuevas posibilidades de ser a través de la liberación social.
Representación: Donde los sujetos exhiben modos de conocer la rea-
lidad que se origina entre lo que el sujeto conoce y lo que desea cono-
cer; esto es una zona de aprendizaje próximo para promover valores
sociales como la igualdad, cooperación, justicia y ayuda humanitaria ;
que permite que los seres humanos se comporten como impulsores de
cambios estructurales en todos los ámbitos de la vida social: Político,
económico, cultural y educativo.
Simbolización: En cuyo caso los signicados construidos en el escena-
rio de la vida social, permiten develar motivaciones, creencias, hábitos,
costumbres percepciones y experiencias compartidas por las personas,
localizadas en un mundo praxico desde la cotidianidad. Guiadas por
mediadores donde toda actividad educativa, requiere de un trabajo do-
cente con una visión humana que se interese por el respeto a la diversi-
dad cultural, la participación protagónica y el escenario democrático.
Se puede decir que la base de una acción educativa desde una perspecti-
va crítica, está orientada a una integración de saberes, así como a procesos
de transformación social, a partir de la conguración de un conocimiento
valorativo, que dote a la vida de sentido; desde una participación equitativa
y responsable del sujeto pensante frente la globalización cultural, partiendo
de los intereses y necesidades de los estudiantes, lo que facilita los procesos
colectivos para la reconstrucción epistémica emergente del pensamiento que
conjuga la teoría, la experiencia y la práctica; desde el plano de la intersubje-
tividad generando ciclos reexivos entre estudiantes y docentes.
Consideraciones nales
La pedagogía crítica, como movimiento educativo postula la conguración
de un escenario académico, que asume la crítica como cimiento para la cons-
trucción social del conocimiento como fuerza social desde un escenario natu-
ral y contextual que impulse al sujeto como actor principal en los procesos de
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transformación social, utilizando para ello procesos dialógicos; en los cuales se
analice, comprenda, interprete transforme la propia realidad en el sentido de
un bienestar social y donde se dé la solución de problemas socio-culturales que
afectan a los sujetos que conviven en una comunidad en particular.
Fig 1. Elementos teóricos para abordar la construcción colectiva de saberes culturales.
Fuente: Casanova (2018).
Este movimiento educativo, permite transformar la educación haciéndo-
la más humana; para ello utiliza elementos como la negociación cultural, el
principio de la autonomía y valores sociales como: La equidad, el compromi-
so, la participación protagónica, la libertad y la conjunción de esfuerzos. De
allí que se rescate al sujeto con su historicidad y sea participe en los procesos
de transformación social haciendo uso de la reexión-acción, para recrear lo
vivido históricamente, asumir su presente y crear iluminaciones a un futuro
que lo conduzcan al desarrollo de una conciencia social.
Visto así, se resignica una pedagogía que posibilita el conocimiento en y
para la acción transformadora, a partir de la experiencia de colectivos sociales,
tomando en cuenta los cambios que suceden producto de la interacción del
ser humano con la naturaleza y su cultura, para desarrollar una práctica socio-
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histórica en la que se conjugan conocimientos, actitudes, valores, percepcio-
nes, formas de pensar, vivencias y actuar que permiten transformar realidades
físicas-sociales, tecnológicas y humanas en pro de facilitar la solución de pro-
blemáticas a escala mundial. Esto es un campo epistémico constituido por
una triada: Conocimiento-saber-acción, que privilegia el cuestionamiento,
la valoración étnica, lo pluriversal y la apropiación de su identidad terrenal.
A modo de reexión, este campo epistémico de la pedagogía critica propi-
cia la generación de dinámicas sociales, en tanto que considera subjetividades
que en forma de sabiduría, emociones, sentidos y apuestas éticas-políticas, se
constituyen en un corpus teórico de carácter cultural desde el propio lugar
de los acontecimientos. Razón por la cual se proyecta hacia las comunidades
dentro de un proceso de reconciliación entre el saber popular y el conoci-
miento cientíco que promueve una resignicación histórica e ideológica de
la propia humanidad dentro de un convivir de respeto y legitimidad entre los
actores sociales involucrados en su espacio vital; alcanzando así el buen vivir.
Frente a las consideraciones señaladas, la pedagogía crítica desde una con-
cepción emancipadora se basa en la dialéctica, la crítica, la investigación y la ca-
pacidad reexiva; lo que favorece a enaltecer un sujeto histórico que emprende
procesos de transformación social y luchador por mejores formas de vida públi-
ca, educativa, social y política, comprometido con valores colectivos, libertad,
igualdad, participación y justicia social. Debido a que proporciona dirección
histórica, cultural, política y ética para los involucrados en la educación, cuyas
bases epistémicas del quehacer pedagógico abren las posibilidades para cons-
truir un tipo de conocimiento donde lo ‘’dado’’ y lo ‘’ dándose’’ se contengan y
no se excluyan, facilitando así la liberación de las sociedades sometidas histórica-
mente a la colonialidad de los saberes y al dominio del pensamiento capitalista.
Ya para nalizar, la pedagogía critica vitaliza al ser humano con una con-
ciencia crítica capaz de reconocerse en el mundo y transformarlo. Para ello
requieres la presencia de varios elementos como son: El principio de practica-
teoría-practica, el respeto a lo cultural, el dialogo como base educativa, el saber
popular, el reconocimiento de los otros, el sujeto en tanto transformador de
su realidad, los procesos emancipatorios y de cambio social y la asertividad del
educador para legitimar el discurso del otro entre los interlocutores que resigni-
can el saber popular en su cotidianidad, en un entramado de relaciones que se
dan entre diferentes elementos tales como: Procedimientos, estrategias, accio-
nes, contenidos a enseñar, la didáctica, el currículo y la losofía institucional.
Pedagogía crítica: un abordaje epistemico- emancipador en la construccion social del conocimiento
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