Perspectivas: Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura
Año 6 N° 11 / Enero-Junio 2018, pp. 236-246
Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt
ISSN: 2343-6271
* Profesor Agregado de la Universidad Experimental Rafael María Baralt Sede Trujillo (áreas
de pregrado y post-grado). Programa Educación, Proyecto Ciencias Sociales. Secretario de
Apoyo Docente del Programa Nacional de Formación en Historia Sede Trujillo. Coordina-
dor de Investigación y Formación de la Casa de los Tratadas Bolívar y Sucre. Lcdo. Educación
Mención: Geografía e Historia (ULA- 2011). MgSc. Administración de la Educación Básica
(UNERMB- 2016). Asesor - Tutor de Tesis y Proyectos Sociales.
Recibido: 20/07/2017
Aceptado: 10/10/2017
La sociedad trujillana en el proceso histórico
colonial
Marvin Adrián ALBARN ARAUJO*
Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt.
albarranmarvin@gmail.com
Introducción
Ante la evolución de la humanidad, los investigadores se han dado a la ta-
rea de interpretar las distintas etapas históricas de la especie humana. Siendo
estos ciclos tan extensos fue necesario dividir la historia humana en períodos
o épocas, para ello, se emplea la división propuesta por Europa conocida a
nivel mundial, esta es: prehistoria, edad antigua, edad media, edad moderna
y edad contemporánea.
Al respecto, en América se da una división histórica muy distinta, ya que
este continente no transitó por todas las etapas antes mencionadas, la cuales
propiamente fueron vividas por el viejo mundo, especícamente el europeo,
en el caso americano por ser un espacio que aparece en el panorama histórico
de manera tardía, es conocido en Europa a través del llamado encuentro de
los dos mundo en 1492 con la llegada de Colón a tierras americanas, produ-
ciendo una ruptura del proceso evolutivo, resultando una historia fundamen-
tada en el antes y después de la llegada de los conquistadores.
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Asimismo, el Centro de Estudios del Desarrollo (CENDES,1986) ex-
presa que la sociedad americana es una sociedad implantada, es decir, que se
funda en las bases de las culturas ya existentes en el continente y la fusión de
la culturas conquistadoras dando como resultado la creación de una nuevas
estructuras sociales distinta a las que le dieron su origen. En efecto, de los
procesos de conquista y colonización surgen nuevas sociedades que, si bien
se rigen por un sistema social impuesto por sus dominadores, se diferencia de
ello, en sus formas de interacción y de evolución, ya que estos nuevos pueblos
nacen, la gran mayoría por la mezcla de las culturas, indígenas, negras y euro-
peas consiguiendo así una heterogeneidad social que va a inuir en sus vidas.
Por su parte, Arellano (1974) describe que en el caso del proceso colonial en
Venezuela es muy distinto al de los tres grandes imperios aborígenes conquista-
dos por los españoles, ya que, en el caso de México, y Perú donde eran los asen-
tamientos de los Mayas, Aztecas y Incas su conquista fue más rápida, producto
de su organización imperial, la cual al ser eliminado su líder el emperador el pue-
blo se sometió a las órdenes del conquistador quien logro derrocarle. Mientras
que el caso venezolano no existía imperios sino sistemas tribales dirigidos por
caciques autónomos, siendo estos más belicosos y difíciles de vencer porque se
debían derrotar a diversas autoridades para poder asumir el poder de una región.
De igual manera, Arellano (ob.cit) hace alusión que el sistema económico
de Venezuela se basaba en la explotación agropecuaria, creándose una aristo-
cracia regida por los descendientes de los conquistadores, blancos criollos o
mantuanos denominación que se les daba a este grupo social por la vestimen-
ta que lucían las mujeres en los eventos sociales. De Venezuela se exportaba
el mejor cacao del mundo siendo este producto agrícola tan importante que
a los hacendados se les llamo los “Grandes Cacaos”.
El poder fue dividió por condición social y racial , los blancos peninsula-
res eran quienes ocupaban los cargos más importantes como gobernadores y
capitanes generales , los blancos criollos tenían el poder económico pero solo
podían ocupar cargos intermedios como alcaldes y miembros del cabildo lo
que causo el descontento en este grupo, que los pardos realizaban los ocios
menores como zapateros, panaderos entre otros, y por último los nativos y los
negros no tenían derechos , solo existían para servir a la aristocracia.
Por otra parte, González (2005) al abordar el panorama colonial del Es-
tado Trujillo, señala que se formó partiendo de la base de uno de los grupos
indígenas más avanzados del país como eran los Cuicas hábiles agricultores
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que dominaron las técnicas del cultivo en terrazas o andenes, lo cual dio el
nombre característico a estas formaciones montañosas los Andes. El con-
quistador español al ver el espléndido desarrollo de su sistema de producción
, lo fusiono con sus técnicas logrando de esta manera hacer desde el año de
1570 hasta 1678 de esta población la segunda ciudad más importante de Ve-
nezuela , solo superada por caracas , pero las catástrofes naturales producto
de los terremotos e inundaciones del año 1674 destruyeron la vasta economía
agraria del estado , y aunado esto el saqueo del pirata francés Grammont dio
la estocada nal que sumergió a Trujillo en una precariedad que la marco
gravemente en su desarrollo como ciudad en los años venideros.
Cabe agregar, que para efectos de esta investigación se busca indagar sobre
la historia que identica a las distintas regiones que con conforma un país,
en este caso en cuestión se tomó como objeto de estudio la región de Trujillo
-Venezuela en el período histórico denominado época colonial, para ello se
planteó la siguiente interrogante ¿Cómo era la sociedad trujillana durante
proceso histórico colonial? En función de lo antes dicho se elaboró el objeti-
vo: Analizar los aspectos más resaltantes de la sociedad trujillana durante el
proceso histórico colonial.
Aspectos políticos
España trasmitió sus sistemas de estructuras gubernamentales a sus colo-
nias, y dicto un conjunto de leyes para el tracto de los nativos conocidas con el
nombre de leyes de las indias estas establecían un conjunto de estatutos donde
se consideraban a los aborígenes como vasallos de la corona y debían ser for-
mados en la cultura ibérica , de estos reglamentos se valió el conquistador para
reducir a la población , haciendo una interpretación a su favor para explotarlos
obligándoles a trabajar en sus haciendas , en vista de las constantes violaciones
a estos reglamentos Fray Bartolomé de las Casas se vuelve un férreo defensor
de los naturales consiguiendo que sean exonerados de los trabajos más fuertes
pero en cambio favorece la explotación de la población negra la cual según este
clérigo es más acta para los trabajos duros, trayendo consigo la captura y venta
de grandes contingentes de esclavos procedentes del continente africano.
Por su parte, la jurisdicción político – territorial de Trujillo dependía de la
Provincia de Venezuela que estaba bajo el control de un gobernador y capitán
general, esta provincia a su vez se dividía en ciudades o partidos capitulares
los cuales estaban controlados por un funcionario denominado “Teniente de
Gobernador o Alcalde Mayor”, este funcionario era designado por el gober-
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nador y capitán general entre sus funciones debía: garantizar el orden, la paz,
la justicia y el progreso económico de la ciudad que se le confería.
Además, existía el sistema de organización conocido como cabildo, según
Briceño (1984: 73) es “el de Trujillo es el primer cabildo de la Cordillera, este
se integraba por el Teniente de Gobernador quien concentraba la autoridad
militar, era presidente del organismo, alcalde y encargado de hacer cumplir las
leyes de la corana española. Luego se incorporan dos alcaldes, el de primer voto,
quien era al mismo tiempo el teniente de justicia mayor, el alcalde de segunda
elección y mas el procurador general. Entre los que ostentaron el cargo de alcal-
de de primer orden tenemos a: Nicolás de Mendoza (1783), Rodrigo de la Bas-
tida Briceño (1784); y el cargo de alcalde ordinario de segundo orden tenemos
a: Francisco Miguel de Goicochea y como procurador a Antonio Barroeta.
Por otra parte, es en Trujillo donde se da el primer asilo político de Amé-
rica en el año de 1560 el cual fue otorgado por Diego García de Paredes que
para la fecha fungía nuevamente como Teniente de gobernador de la ciudad
de Trujillo en sustitución de Francisco Ruiz, y se lo concede a su amigo Juan
Rodríguez de Suarez fundador de la ciudad de Mérida, quien era objeto de
persecución por una sentencia de la Real audiencia de Santa Fe por haber
fundado en San Juan de Lagunillas el 9 de octubre de 1558 a Mérida sin
licencia o permiso para fundar pueblo alguno , es sentenciado a morir arras-
tras de la cola de un caballo este escapa de sus captores y se refugia en tierras
trujillanas evitando así que se cumpla la sentencia. Con ello, podemos inferir
que, a pesar de estar las colonias sometidas a las leyes de la corona española,
poseían ciertos derechos de jurisdicción que le permitían actuar libremente
sobre los territorios que estaban bajo la protección de algún funcionario real.
Aspectos económicos
La economía de Trujillo durante el periodo histórico colonial se puede di-
vidir en dos etapas una de gran opulencia y lujos que va desde el año de 1570
con el denitivo establecimiento en el valle de los Mucas de la ciudad trujillana
durando este esplendor económico hasta el año de 1674, y otra etapa que de
economía de subsistencia que se genera en el año 1674 a raíz de los terremotos
e inundaciones que destruyeron las haciendas de cacao, seguido del asedio y sa-
queo en el año 1678 llevado a cabo por el pirata francés Grammont de la Mote.
Briceño (ob cit :87) hace énfasis en la magnicencia de la arquitectura
de la ciudad “sus grandes casas, verdaderas mansiones construidas de sillería,
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tapia y ladrillo, con escudos de piedra en sus portales. Esto demuestra, que el
comercio de los productos agropecuarios, integrados principalmente por el
cacao , añil , caña de azúcar y cueros de gran calidad con el reino de Granada
, Coro, Maracaibo, Caracas y los llanos permitían a los encomenderos y te-
rratenientes de Trujillo amasar grandes riquezas las cuales eran empleadas en
la construcción de hermosas edicaciones donde podían hacer alarde de su
buena posición económica , pero esta fue la etapa más de mayor poder adqui-
sitivo de la sociedad trujillana la cual se codeaba con la más alta aristocracia
de las provincias y virreinatos del imperio español.
Morón (1960) menciona que la cría de ganado menor especícamente
cerdos prospero de una manera signicativa permitiendo cubrir el mercado
local y zonas aledañas.
Rengifo (2006) señala, que es en Trujillo donde en el año de 1610 donde
se concede por disposición del rey el segundo mayorazgo de Venezuela, cabe
destacar que en el país solo funcionaron dos sistemas de esta magnitud el de
los Bolívar y el de los Cornieles en tierras trujillanas, este sistema se caracte-
rizaba por la herencia de las propiedades por consanguineidad, es decir, solo
descendientes directos del propietario podían ser los dueños de las tierras,
esta sucesión hereditaria nalizara el año de 1748 por falta de miembros de la
esta casta , ante esta circunstancia el cabildo de la ciudad se vio en la necesidad
de concederle los bienes al convento Reina de los Ángeles, quienes obtuvie-
ron grandes caudales nancieros producto de su explotación.
Quién iba imaginar que una sociedad tan prospera caería un siglo más tar-
de en la más fuerte decadencia económica, producto de los fuertes embates
de la naturaleza y para acrecentar sus calamidades el saqueo de los piratas. El
año de 1674 fue el inicio del Armagedón de la economía trujillana una serie
de temblores que luego dieron origen a un fuerte terremoto en este año que
causo grandes destrozos en la arquitectura de ciudad, además producir gran-
des deslizamientos de talud de tierras que cubrieron plantaciones de cacao o
generan represas en los ríos que luego se desbordaron arrasando haciendas
enteras. Palme (1993:20), hace mención a le inuencia desfavorable de este
desastre natural en la economía “la consecuencia más grave de los daños causa-
dos por el terremoto a la población, parece haber sido, no tanto la destrucción
de los edicios, sino más bien la perdida de las haciendas. Impacto dura para
el pueblo, ya que a diferencia de Perú y México que poseían grandes riquezas
minerales basadas en las grandes minas de oro y plata, en cambio la econo-
mía venezolana al igual que la trujillana se fundamentaba en su totalidad en
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la explotación de las tierras y en la cría de ganado, siendo una pérdida de esta
el colapso de sus medios de producción y por ende la ruina de sus pobladores.
Pero el destino todavía le tenía guardada otra sorpresa terrible a los habitan-
tes de Trujillo , en el año de 24 de agosto de 1678 llega el pirata francés Estaban
Grammont de la Mote en búsqueda de riquezas en estas tierras la cuales apenas
se estaban recuperando de las perdidas acaecidas por el terremoto de 1674 ,
por ello no encontró resistencia armada que le hiciera frente consiguiendo
tomar la ciudad con facilidad, en primer instancia Grammont decide exigir
un u rescate conformado por mil piezas de ocho reales y mil sacos de harina,
como los habitantes empobrecidos no tenían la forma de pagar , el pirata deci-
de saquear y quemar la ciudad causando daños en la ya precaria economía que
según Briceño (ob cit:88) “ no fue posible reponerse cabalmente del aniqui-
lamiento a que los condeno Grammont”. La economía que en sus principios
permitió el lujo y el derroche fue como una estrella fugaz pasajera e intermiten,
el resto del periodo colonial se sumergió en una economía de subsistencia ba-
sada la misma en un sistema de producción agropecuario, pero a menor escala.
Aspectos sociales
La estructura social no dista mucho de la que se desarrolló en las demás co-
lonias del nuevo reino ibérico, entre ello tenemos a la cabeza los blancos penin-
sulares quienes son nacidos en España y por ende ostentan los puestos más altos
dentro la sociedad, luego tenemos a los blancos criollos quienes eran los descen-
dientes directos de los blancos peninsulares pero a diferencia de ellos solo podían
controlar puestos intermedios su importancia radicaba en que controlaban el po-
der económico , es decir, eran los grandes hacendados , en el caso de los blancos
de orilla eran los nacidos en la islas canarias solo se podían dedicar a trabajos con-
siderados por las clases altas como de escaso prestigio como los barberos, pulperos
, artesanos y zapateros , en el caso de los indios ocupaban puestos de servidumbre
además de trabajos agrarios en las haciendas de los blancos Peninsulares y de los
blancos criollos y por ultimo están los esclavos traídos de África para hacer las
labores más fuertes , ya que eran considerados animales de trabajo no tenían nin-
gún derecho eran la clase más marginada dentro de la sociedad trujillana.
Hasta en la distribución de los asentamientos en la ciudad de Trujillo in-
uía la condición de status social a la que se pertenecía, es por ello que los:
...peninsulares y sus descendientes se ubicaron alrededor y en las cerca-
nías de la Plaza Mayor. Los aborígenes, los esclavos y los hijos de los blan-
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cos con india y negra (mestizo, mulatos, cuarterones), obligatoriamente
tendrían que construir sus viviendas en la periferia (Barroeta ,2011:27).
Por otra parte, para que un negro pudiera gozar de su libertad debía de
pagar a su amo el precio que el considerara como el valor justo como indem-
nización por concederle este benecio, Briceño (ob,cit:108) hace alusión a
un caso “ Doña María Jacinta Moreno, viuda de don Simón Valladares, otor-
ga la libertad al mulato Juan Manuel, esclavo, de 17 años, por haber recibido
de la madre de este la negra Margarita , 50 pesos, el precio justo. Con esto se
puede observar que los negros como clase social estaban desamparados, por
no poseer leyes que les brindaran protección y apoyo, porque no eran consi-
derados seres humanos sino simples bestias laborales.
En cuanto a la educación en sus comienzos estaba dirigida a la implanta-
ción de la cultura española sobre la base de los pueblos aborígenes pertene-
cientes a la nación Cuicas, esta se aplicó a en los sitios de encomiendas o en
los pueblos de doctrina , una era implementada por el español encargado de
la encomienda quien debía enseñar a los indios que estaban bajo su tutela a
leer , escribir el castellano , al igual que las oraciones y ritos pertenecientes a
la iglesia católica , y otro sistema de enseñanza basado en los mismo preceptos
pero llevado a cabo por miembros de alguna orden religiosa.
Contreras (1998), expresa que en la ciudad de Trujillo la enseñanza que
se le impartía a la alta aristocracia se dictaba en los tres conventos con los que
contaba como: el convento san Francisco, el convento de Santo Domingo
de Guzmán y el convento Regina Angelorum, en estos se impartían, clases
de lectura, escritura, gramática y oratoria. Pero en esta época solo podían
acceder al conocimiento los hijos de las familias más ricas de la ciudad, las
personas de pertenecientes a los grupos de escasos recursos económicos y sta-
tus social estaban condenadas a vivir en la ignorancia logrando con esto la
manipulación de estas grandes masas humanas. En el caso de las mujeres re-
cibían un tipo de educación distinto al de los hombres, se les enseñaba a leer
escribir, música, etiqueta y labores domésticas, ya que su participación era de
complemento del hombre en el entorno social.
Además, el terremoto de 1674 y la invasión de la ciudad por el pirata Gram-
mont en 1678, causaron un grave desequilibrio en la balanza económica que
sustentaba, los lujos y calidad de vida de los grandes terratenientes trujillanos
que al ver sus haciendas destrozadas por los embates de la naturaleza y los sa-
queos de los ruines paritas deciden emigrar de la ciudad, trayendo consigo una
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disminución de la tasa poblacional. Quedando solo unas pocas familias que
deciden no abandonar su tierra de origen y que solo podrán ostentar un sistema
de producción de subsistencia, ya que Trujillo no volverá a poseer las grandes
riquezas que lo caracterizan en los primeros años del proceso de la colonia.
Aspectos culturales
La diversidad de tradiciones que conuyeron durante este periodo, per-
mitió crear un colash cultural, es decir, una simbiosis de nuevas expresiones,
todas enmarcadas, en una estructura regida por las castas o clases sociales ,
donde el estatus era el principal condicionante .Es conveniente , mencionar
que las tierras trujillanas ya poseían un conjunto de grupos étnicos que por
ende tenían una amalgama de tradiciones , basadas en culto a los elementos
naturales , siendo este motivo de choque con la cultura española la cual es-
taba regida por un férreo dogmatismo basado en la religión católica, siendo
esta la que domina todos los aspectos de la vida del reino ibérico, a diferencia
de los demás reinos europeos España todavía estaba sumida en la etapa cono-
cida como el oscurantismo, caracterizado por el control total de la iglesia en
la forma de vida de las personas y impidiendo las investigaciones , producien-
do esto grandes atrasos a la sociedad.
Es por ello, que lo primero que hizo el español al monto de llegar al terri-
torio de la nación cuicas fue quemar sus templos y destrozar sus ídolos , ya
que eran considerados como ritos satánicos, Contreras (2003) nos habla de
la majestuosidad de un templo erigido en las tierras del actual Escuque donde
los aborígenes adoraban a la diosa Icaque quien era la patrona religiosa de
las tribus escuqueyes , en el año 1548 el conquistador Diego Ruiz de Vallejo
realiza una excursión a estas tierras en búsqueda de oro producto de las le-
yendas creadas por los rivales de escuqueyes los gayones de Barquisimeto, los
conquistadores al no encontrar las riquezas que deseaban se dan a la tarea de
destruir el templo lo que provocó la ira de los nativos quienes combaten al
invasor que les profana sus deidades , pero las armas de guerra de los españo-
les se imponen frente a la fuerza y temple de los valerosos nativos , serán estas
tierras donde en el año de 1557 el capitán Diego García de Paredes establez-
ca la primera fundación de Trujillo.
Pero otra parte, la mezcla de la tres razas blanco, indio y negro creó una nue-
va expresión conocida como la santería donde los nativos crearon nuevos ritos
para adorar tanto elementos naturales y guras pertenecientes a la iglesia católica
,Fonseca (1955) explica que la santería llevada a cabo por los grupos indígenas y
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de negros desato una fuerte persecución por la autoridades eclesiásticas quienes
con amenazas de excomunión ,castigos corporales como azotes y hasta la muerte
asecharon a los seguidores de esta práctica , tal es el caso de arzobispo Francis-
co del Rincón que en el Año de 1712 realizo jornadas de búsqueda intensiva de
lugares de culto a deidades nativos y de ritos de santería haciendo a los que eran
encontrados en estas prácticas quemar sus centros de adoración , encender ho-
gueras donde atizaran las llamas con sus ídolos , recibieran azotes en las plazas y
por último eran obligados a servir en los conventos en condición de mayorazgo
sin remuneración alguna. Pero estos castigos no evitaron que las tradiciones de
culto se erradicaran porque han perdurado muchas de ellas hasta la actualidad.
Ahora bien, Contreras (ob,cit) trae a colación un episodio sucedido en
el año 1673 durante un procesión del santo Cristo durante la celebración de
semana santa cuando la hermana del padre Ruíz quien era el párroco de la
catedral de esa época protagonizo un episodio de conicto , ya que se acostum-
braba ordenar a las personas por su condición social en las distintas las para
participar en la procesión en esta ocasión Daña María Ruiz decidió ocupar su
puesto y dejar que permaneciera a su lado la esclava Juana , este simple hecho
causo la cólera de Doña Luisa de Saveedra quien al observar que la mestiza esta-
ba en la la de la aristocracia , se abalanza con odio sobre la esclava y la arrastra
hasta la la de los sirvientes . Este episodio vislumbra, el hermetismo y el recelo
de las clases dominantes en cuidar su estatus ante la mirada pública.
Consideraciones nales
Producto del proceso de indagación y reexivo que se llevó a cabo para el
diseño de esta investigación, se logró establecer la existencia de dos periodos
históricos que marcaron el devenir social del Trujillo colonial. Uno que va de
1570 que es la fecha en la cual Trujillo deja de ser una ciudad nómada para radi-
carse en el próspero Valle de la tribu Mucas , Rengifo (ob.cit) menciona que en
su época de esplendor la ciudad tenía una gran concentración de mansiones ha-
bitadas por las familias Pacheco , Briceño, Mendoza y Azuaje las cuales lucían
en sus frentes escudos hechos de piedra tallada simbolizando los escudos de he-
ráldica de sus ancestros europeos , tres conventos reejaban el nivel de desarro-
llo de la sociedad trujillana, para la época solo las ciudades con un signicativo
caudal económico podían tener centro de formación cultural y educativa como
los conventos donde se formaban los hijos de los terratenientes provinciales.
Es en Trujillo donde se desarrolla el según mayorazgo de Venezuela per-
teneciente a la familia Cornieles , siendo el primero el de la familia Bolívar ,
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este sistema de propiedad de las tierras le permitía heredar dichas posesiones
a los descendientes ligados por parentesco sanguíneo con el propietario al
cual se le concedió la merced del rey. Según Briceño (1997) el mayorazgo
de los Cornieles fue el más grande de Venezuela, el cual estuvo bajo la potes-
tad de esta familia desde el año 1610 hasta el 1748 cuando muere el último
miembro de este linaje y por falta de sucesor el cabildo de la ciudad le conce-
de estas propiedades a los monjes del convento Reina de los Ángeles.
Todo está opulencia se ve afectada un siglo después de su establecimien-
to cuando en el año de 1674 se genera un segundo periodo de decadencia
producto de un serie de terremotos desestabilizan la ciudad , Palme (ob.cit)
menciona que los movimientos telúricos de esta fecha derrumbaron las cons-
trucciones frágiles , dañaron levemente las fachadas de los conventos y forma-
ron diques en las quebradas , lo que produjo inundaciones que arrasaron con
las plantaciones de cacao que era el principal rubro que generaba riquezas .
Aunado a esto en el año 1678 el pirata Grammont saquea la ciudad , con
respecto a este hecho Medina (2010) menciona que la incursión del pirata
francés fue como una maldición que sumió a Trujillo en la miseria , ya que los
pocos habitantes que quedaban en la ciudad después de la terremotos fueron
acecinados por el cruel bucanero , lo que lograron huir se establecieron en las
ciudades vecinas , como Maracaibo, Mérida y Barinas , algunos decidieron
volver a repoblar su tierra natal pero su economía seria de subsistencia , ya que
el temor por otra masacre, permaneció en la memoria de los supervivientes
por décadas . y el brillo que caracterizo a la sociedad que era la segunda más
importante de Venezuela, fue desplazado por un paisaje de casas en ruinas ,
caminos dañados y pocos habitantes , se podría comparar como un pasaje de
una pueblo fantasma de una película del lejano Oeste.
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