Perspectivas. Revista de historia, geografía, arte y cultura de la UNERMB
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Detrás del tiempo vital
Hay muchas referencias previas o intentos de desarrollo de otra concepción
temporal. Dentro de nuestras limitaciones sólo haremos referencia a algunas
de ellas. La mayoría bien invisibilizadas: quizás por el peaje que cobran los
restos del pensamiento colonizado que levantan cárceles donde se cultiva y
crece el racismo epistémico.
Vale destacar y rescatar los aportes de Luis Beltrán Acosta Sánchez en
especial su obra “La verdadera resistencia indígena contra la Corona
española” (1992). Investigador que integra marxismo y cosmovisión
indígena Caribe y verdadero autor del término Resistencia Indígena. Execrado
de la Academia de la Historia Venezolana, en los comienzos del gobierno
bolivariano, entre otras razones, por su atrevida y original metodología
que atentaba contra los cánones de la “historiografía ocial” (para ampliar
esta idea, consúltese su libro “El pensamiento revolucionario del cacique
Guaicaipuro” (2002)). Entre sus tesis más audaces propone que en la guerra
de Independencia, los ejércitos patriotas inician sus victorias (perdidas las
dos primeras repúblicas, por copiar estrategias europeas para enfrentar al
ejército español) sólo después de incorporar a su estrategia militar las tácticas
de guerra de guerrilla indígena desarrollada y aplicada por Guaicaipuro y
Paracaima, entre otros líderes indígenas. Mejor en palabras del propio Luis
Beltrán: (2002:194);
“Los patriotas comienzan a triunfar en lo militar,
cuando cambian –además de las líneas políticas-, las
tácticas de combate, y el diseño operativo estratégico, y
logran que a las las republicanas se incorpore la gran
masa popular constituida por indios, negros, pardos y
blancos de orilla. Estos sectores se suman a la guerra
llevando sus enseñanzas que venían principalmente
de la tradición guerrera indígena Caribe, de la
escuela militar del gran Cacique Guaicaipuro. Esto
es importante puntualizarlo, porque ni siquiera en los
escritos de los Libertadores, se reconocen claramente
los aportes militares indígenas, como antiguas escuelas
de guerra.”
Por otro lado, Luis Beltrán también sostiene que en la zona norte de la cadena
montañosa que actualmente es la Península de Paria, cerca del poblado de Puerto
Santo, se desarrolló hace miles de años una civilización, asentada especícamente
en la región de “Majaguar” (posteriormente excavaciones dirigidas desde el centro
histórico de Carúpano, hallaron restos fósiles que sustentaban dichas tesis, y los
vinculan a los restos arqueológicos hallados en el estado Falcón, en la región Taima
Taima). A estos habitantes originarios, Luis Beltrán no los denomina Guaiqueríes;
pero sí asoma la idea (no la desarrolla completamente) de que dichos pueblos poseían