En Coro, el tambor es una de las presencias más fuertes en la música de la ciudad, pero también
están la décima y los valses, al igual que en La Vela y Cumarebo. Vale la pena recordar a grandes
compositores y cantantes de valses como German Coronel, Rafael López, José Antonio Navas, Rafa
Quintero, Benjamín “Chive” Mora, Cheché Acosta Fuguet, Paché Vargas y Rafael Sánchez López
“Rafuche”. A este último se deben los más hermosos valses que se conocen en Venezuela, que identifican
a Falcón en cualquier escenario: Sombra en los médanos y Crepúsculo Coriano.
Contemporaneidad y evolución musical
La Sierra es el territorio que más riqueza presenta en expresiones musicales. Está la décima, la
salve, la pavana, el pasacalle, el romance, el merengue y la parranda. Cada una de ellas, a pesar de tener
una raíz hispánica, tiene en sus instrumentos el verdadero mestizaje de Falcón al incluir en todos, cuatro,
tambora serrana, pandero, maracas y marimbola. Allí se concentra lo que es la prepotencia espaola con
la nostalgia africana y la tristeza indígena. De hecho, al escuchar estas canciones notaremos que el final
de las estrofas y coros termina con una especie de lamento. Para mostrar, escuche La Arigua para tener
una idea de lo que digo.
La Costa Oriental, por su cercanía con Carabobo y muy específicamente con Puerto Cabello, el
tambor de clarín y cumaco es lo que más se ejecuta en esa zona y, en consecuencia, las fiestas de San
Juan son una de las más concurridas y coloridas en junio. Tucacas, Chichiriviche, Boca de Aroa, San
Juan de Los Cayos y Tocuyo de la Costa encienden la pradera cada fin de semana con ese tropel de
tambores como parte de una fiesta continua.
La contemporaneidad es algo de lo que nadie escapa y, obviamente, de la evolución tampoco. Si
algo va a caracterizar a la música falconiana de maana es la fusión de las formas musicales. Lo ecléctico
se apersona y gana espacios. Por fortuna, la raíz se mantiene en cada expresión. Si vamos a lo que ahora
catalogan como neofolclore, allí encontraremos a un Manuel Petit con sus fusiones jazzísticas y de rock
con el tambor. De igual forma, Cuatrocantos experimenta y enriquece la música serrana y paraguanera
con instrumentos no convencionales.