
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura. 2026/enero-junio, Vol. 14, Núm. 27, 73-86 - Venezuela
Alvillar Polanco, Eunices
La interculturalidad como principio epistémico.
Construccionalidad del ser, hacer y trascender lo
humano socio diverso en la pluralidad cultural
filosófica que integra múltiples dimensiones del conocimiento. Alrededor, emergen conceptos como
razón-emoción, ética, reflexión, conciencia del operar del sistema nervioso, cohabitar en la convivencia,
aceptación y legitimidad, que revelan la complejidad del proceso formativo y la necesidad de una
educación que habilite el pensar-sentir desde la diversidad.
La construccionalidad, en este contexto, no es una técnica ni una metodología aislada, sino una
categoría epistémica que expresa cómo el ser humano se forma en el roce social, en la interacción
recurrente con otros, en espacios como la familia, la escuela y la comunidad. Este proceso implica la
edificación del ser desde el amor como principio rector, tal como lo plantea Maturana, y desde la ética
comunitaria que propone Dussel, donde el otro no es tolerado ni asimilado, sino legítimamente aceptado
en su diferencia.
El enfoque pendaimensional permite comprender que la interculturalidad no puede ser abordada
desde una sola ciencia ni desde una lógica lineal. Requiere la integración de saberes geográficos,
neurocientíficos, pedagógicos, filosóficos y sociológicos, que permitan entender al ser humano como
unidad bio-psico-social y espiritual. La transcomplejidad, como lo plantea Boaventura de Sousa Santos,
es clave para articular esta diversidad sin reducirla ni fragmentarla, sino reconociendo que el
conocimiento se construye en el entretejido de múltiples dimensiones.
Así, la interculturalidad como principio epistémico propone una nueva forma de conocer, enseñar
y convivir. Una episteme que no busca homogeneizar, sino habilitar la pluralidad como riqueza; que no
impone verdades únicas, sino que construye saberes desde el diálogo, la afectividad y la legitimidad del
otro. En este sentido, la construccionalidad del ser, hacer y trascender lo humano y socio diverso se
convierte en una propuesta transformadora para la educación, la ciudadanía y la convivencia en paz.
Desde esta perspectiva, el núcleo conceptual se fundamenta en una propuesta filosófica y educativa
que concibe la interculturalidad no como una política de inclusión ni como una simple coexistencia entre
culturas, sino como un principio epistémico que transforma la manera de conocer, formar y convivir.
Este principio se articula con la noción de construccionalidad, entendida como el proceso dinámico
mediante el cual el ser humano se edifica en interacción con otros, desde la emoción, la razón, la ética y
la espiritualidad. El núcleo conceptual que guía este estudio la interculturalidad como principio